Según parece, el azote del ébola ha desaparecido en
España. Con ello, los medios de comunicación han dejado de bombardearnos con
noticias preocupantes y, por consiguiente, ha terminado la paranoia que tenía
tan preocupados a todos en nuestro país. Así pues, creo que es el momento de
que desde esta página demos una opinión al respecto. Hay varios temas que
quiero tratar, así que vamos allá.
En primer lugar, lo que me gustaría destacar es la
hipocresía de la gente. Y no, ahora no estoy hablando solo del Gobierno. Estoy
hablando de los cincuenta millones de hipócritas que tenemos en este país. En
cuanto supimos del contagio de la pobre Teresa, todos los españoles empezamos a
sensibilizarnos con esta enfermedad y a dar todo nuestro apoyo a las personas
que la padecían, no solo a Teresa, sino a todos aquellos ciudadanos del mundo
que estuvieran pasándola. Y tiene gracia, porque cuando mató a miles de
personas en África a nadie le importaba. Quizás no nos sensibilizábamos con la
gente que la padecía, sino que lo que nos tenía tan sensibles a la enfermedad
es que la podíamos padecer cualquiera de nosotros.
Quizás sorprenda la manera en la que estoy abordando
este tema. Pero, ¿qué esperabais? ¿Que hablase de la pésima gestión de la
enfermedad que ha hecho el Gobierno? Me parece que eso ya lo sabemos todos y no
hace falta que haga un artículo al respecto. Espero y deseo que las personas
que leen este blog estén buscando algo más complejo que eso, así que volvamos
al tema que tratábamos.
Como iba diciendo, a nadie le importó esta
enfermedad hasta que surgió la posibilidad de que nos afectase a alguno de
nosotros. Así de egoístas somos. Así de egoísta es la raza humana. No quiero
decir con esto que no haya excepciones, y a todos aquellos que la sean, espero
que no se sientan ofendidos porque este artículo no va para ellos.
Parece que desde el susto de Teresa, la gente se ha
implicado más con esta enfermedad y ya no solo a nivel nacional, sino
internacional. Me pregunto si toda esta gente es consciente de que hay
enfermedades más mortales en África, y la primera de todas es la malaria. Creo
que tras acontecimientos como este, es momento de hacer autocrítica y darnos
cuenta de que no deberíamos comportarnos de esta manera. Debemos
sensibilizarnos con todas las grandes enfermedades que matan a miles de
personas, y no ser tan hipócritas como para preocuparnos solo de las que nos
pueden afectar a nosotros. Que los putrefactos medios de comunicación en este
país no informen del resto de enfermedades que afectan a millones de personas,
no significa que no existan. Hoy en día tenemos algo mucho más poderoso que la
televisión, y es Internet. Informémonos de todas las brutalidades que suceden
hoy en día y por las que no hacemos nada, en vez de hacernos los héroes cuando
se trata de enfermedades que nos pueden afectar a nosotros, o que simplemente
le suceden a españoles. Vivimos en el mundo, no en España. Y el ébola no es uno
de los diez mayores problemas que tiene. Basta de hipocresía.
Y para concluir, os dejo con una cita que he visto
en Internet y que me ha encantado:
‘’El hambre mata más que el ébola, pero no es
considerado un mal importante, ya que de eso no pueden morir los ricos’’.
Por Juan Antonio Latorre.